Luego de 135 días de limitación para exportar carne, la persistencia del Gobierno Nacional en impedir la producción demuestra la falta total de políticas agropecuarias.

El campo no es formador de precios. La inflación es el enemigo principal de los ciudadanos que no pueden acceder a los productos de la canasta básica.

Una medida que prometían temporaria, hoy vuelve a ser prorrogada. La falta de previsibilidad impide el fomento y el crecimiento de una actividad que genera inversiones y fuente de empleo genuino para nuestro país.

Somos consecuentes con lo que venimos diciendo desde el inicio de este conflicto, trabajaremos orgánicamente con Confederaciones Rurales Argentinas y la Mesa de Enlace en la definición de medidas.