Las decisiones que se han tomado, sólo dejan en evidencia la falta de planificación en las políticas destinadas al sector productivo.

El discurso ideológico que intenta argumentar las medidas, buscando frenar los precios de la carne, está cargado de mentiras.

Todas las medidas que se adoptaron son en contra de quienes quieren trabajar y sacar adelante nuestro país. El Gobierno insiste en impedir la producción y el trabajo.

Es imprescindible dar un giro de 180° en las políticas laborales, sindicales e impositivas. De no ser así, la situación se tornará muy compleja.

El paquete de anuncios realizado hoy por el Poder Ejecutivo nos obliga a permanecer unidos y atentos, no podemos permitir los constantes avasallamientos hacia el sector.